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La Basílica de Saint-Maximin
Es la única gran iglesia gótica de Provenza. Provenza era en el s.XIII un Estado separado de Francia, dirigida por los Condes de Provenza.
Vuelto de las Cruzadas, San Luis, rey de Francia, hace una peregrinación en 1254 a la Sainte-Beaume y se asombra del desafecto de los Provenzales por Santa María-Magdalena y de que no haya rastros de sus reliquias. Entonces manda a su sobrino Carlos II de Anjou, Conde de Provenza, para encontrar dichas reliquias. Fue lo que hizo, al registrar por debajo del "oratorio" de Saint-Maximin en 1279. Después del descubrimiento del cuerpo de María Magdalena y del reconocimiento oficial de las reliquias en 1281, decide con la autorización y el apoyo del papa Gregorio VII edificar una suntuosa basílica en honor a María Magdalena.
Se inicia la construcción de la iglesia y del convento real adosado en 1295. Estableció los planos un arquitecto francés al servicio de la Corte de Nápoles (en aquel entonces posesión de la casa de Anjou-Provenza), un maestro Pierre, que podría ser Pierre d'Agincourt. En Agosto de 1305, el arquitecto Jean Baudici, edificador del palacio condal de Aix, continúa la edificación y se convierte en el maestro de obras de Saint-Maximin.
Se ejecutó la obra durante varios períodos. Se terminan los tres ábsides y los cinco primeros tramos en 1345; el sexto tramo que cubre la cripta fue construido en 1404; se terminaron los tres últimos tramos hacia 1525. La fachada central y el campanario, previsto al comienzo de la nave sur, nunca fueron acabados.
La longitud es de 73 m, la anchura de 37m, la altura de 29m. La iglesia está compuesta por tres naves sin deambulatorio ni crucero. Si el aspecto externo puede parecer un poco macizo, lo que es prueba de la robustez provenzal más que de la audacia francesa, el interior es muy distinto: el visitante se queda pasmado ante la arquitectura grandiosa, elegante y ligera, y sobre todo ante la luminosidad del conjunto.
El fenestrado baselico cantado por Frédéric Mistral no cuenta menos de sesenta y seis aperturas, entre las cuales sólo cuarenta y cuatro dejan hoy entrar la luz a lo sumo porque entre éstas se tabicó parcialmente un buen número de ellas a lo largo de los siglos por razones de estanquidad. Carlos II de Anjou quería construir al principio en Provenza la "Santa Capilla"de su tío en París. A este propósito, la capilla, construida en el s.XV por encima de la cripta y derribada en los años 1800 se llamaba la "santa capilla".
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